Crítica de Allan Quatermain y la ciudad perdida del oro

(1986)
    Sardy
    Por Sardy
    3

    Un amigo me dijo hace poco "Allan Quatermain es un Indiana Jones de serie B",  y no puedo estar mas de acuerdo. Para ponernos en antecedentes, la productora (ahora de culto) Cannon films, quiso aprovechar el tirón del cine de aventuras de los 80 iniciado por la saga Indiana Jones sacando su propia saga.

     

    Así nació la primera de las peliculas de Quatermain, Las minas del rey Salomón, que con un presupuesto cercano a los 12M $ ingresó cerca de 200M. Total, que obviamente quisieron repetir el invento con esta Allan Quatermain y la ciudad perdida del oro, lamentablemente la gente ya estaba al loro y fué un absoluto fracaso con una recaudación de cerca de 3M.

     

    La verdad es que la pelicula lo merece. Es mala de cojones. El argumento es mas o menos el siguiente, después de que un amigo de toda la vida llegue herido (casualmente) a casa de Quatermain perseguido por dos guerreros negros con capucha blanca, y que este le cuente la milonga de turno, nuestro heroe tendrá que poner rumbo a la ciudad perdida del oro para descubrir si es una leyenda y de paso encontrar a su hermano que está por ahí perdido.

     

    El guión es inexistente, se basa en una sucesión de escenas de acción para justificar las siguientes escenas de acción, lo que provoca que todo acabe siendo incoherente y un sinsentido. Empezando por la presentación de lo que serán los compañeros de viaje en la aventura, que aparecen así por las buenas, basicamente porque no tienen nada mejor que hacer y ya está. Así nos encontramos a un James Earl Jones haciendo de algo así como rey guerrero negro y a Robert Donner en el papel de "Swarma" que viene a ser algún tipo de brujo y además alivio cómico. Los dos dan verguenza ajena.

     

    Además tenemos a los protagonistas Richard Chamberlain, que sería el único que intenta estar un poco por la labor aunque no le salga demasiado bien y Sharon Stone que parece que la hayan sacado de un manicomio, ya que en una escena está llorando desconsolada y en la siguiente riendose como una desquiciada, supongo que fué el efecto de leerse el guión.

     

    Y ya que todo el esfuerzo está en las escenas de acción, hay que decir que algunas de ellas son sonrojantes, no porque hayan envejecido mal, sino por que ya lo eran cuando se grabaron, especialmente la escena de la canoa por los rapidos que hay en las cavernas, es horrorosa. Lo mejor es el tema principal de Jerry Goldsmith, lo malo es que como se usa en las escenas de acción, suena cada 2 minutos y acabas odiandola.

     

    En fin, es una peli de la Cannon, con Richard Chamberlain haciendo de Indiana Jones venido a menos, es ochentera, con James Earl Jones que aún va a terapia para superar el papel que le hicieron hacer, en resumen, hay que verla, aunque sea como curiosidad.

     

    Por cierto, al parecer hay una tercera parte Allan Quatermain y el Templo de las Calaveras del 2008. Me la apunto en mi lista, debe ser acojonante.

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