Crítica de Wilde

(1997)
    Maribel
    Por Maribel
    8

    Debo confesar antes de escribir la crítica, que adoro los biopics en toda su extensión, más cuando tratan las vidas de personajes tan ilustres como puede ser el carismático, sublime y transgresor Oscar Wilde. Pero esta preferencia por las biografías es un arma de doble filo; si la película no está rodada con la suficiente rigurosidad, si no se tratan todos los temas importantes o no hace justicia al protagonista, pasan a ser obras totalmente odiadas hasta la muerte por mi persona, como puede ser el caso de Coco, que me pareció vaga, insulsa y amputada de los episodios más interesantes de la vida de la diseñadora (además de que Audrey Tatou nunca me ha gustado).

     

    Este caso es todo lo contrario. La historia está narrada con preciosismo, a veces incluso excesivo puesto que explica muchos detalles oscuros y escabrosos que, sin embargo, le dan mucha fuerza a la narración. La evolución de los hechos nos zambulle en una espiral de destrucción pasional sublime, aunque este desarrollo esté explicado con una elegancia y una sutileza conmovedora.

     

    Las actuaciones están de traca. El gran Stephen Fry es la mismísima reencarnación del dramaturgo irlandés. Si pones dos fotos al lado no sabrías decir quién es quién. La exquisitez con la que representa a Wilde nos hace sentir la inteligencia y mordacidad del autor y la ironía con la que trata a la sociedad inglesa. Fantástico!!! Jude Law nunca ha sido santo de mi devoción, pero tengo que reconocer que interpreta magistralmente al amante de Oscar, con esa personalidad caprichosa, altanera y despectiva en algunas ocasiones y, en definitiva, tan infantil y pueril en toda su extensión. Uno no logra entender esta relación tan destructiva, aunque en su fuero interno sabe perfectamente que esos amores existen, aquello que te aniquilan como persona pero en los que sigues enredado hasta el final de los días.

     

    Del director no sabía nada, pero ahora veo que dirigió No sin mi hija unos año antes. Bueno,supongo que no será recordado como un gigante de la industria cinematográfica pero creo que en esta cinta se nota la mano profesional de una dirección acertada y delicada. Hace muchos años que no rueda nada, así que seguramente no veamos nada más dirigido por él. Una lástima... 

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