Crítica de Yo, Tonya

(2017)
    Enrique Menéndez
    Por Enrique Menéndez
    10

    Todas las películas basadas en hechos reales tienen un plus. Sin contar los productos directos para tv que podemos consumir un domingo tarde en el Multicine de Antena 3 (por poner un ejemplo). El resto, las producciones que van a la gran pantalla, ya parten con el aliciente de una historia que el espectador en muchos casos ya conoce,lo cual despierta un interés en ver como se cuenta la historia. Eso me ha pasado con "Yo, Tonya", conocía la historia de Tonya Harding a grandes rasgos por lo que había leido y visto en tv en la época en la que sucedió. Y francamente tenía mucha curiosidad por ver de que manera se enfocaba un suceso de tal calibre. Y el resultado es una película gamberra, con una banda sonora brutal, que despierta la sonrisa del espectador a pesar de que lo que se cuenta no deja de ser lo que llamaríamos novela negra.

    Uno de los grandes aciertos de la película es que cuenta la historia de Tonya (interpretada por Margot Robbie) desde su infancia. Historia contada por ella misma, con la colaboración de su madre, antiguo marido (al que da vida de manera brillante Sebastian Stan)y demás personajes. Lo sucedido se intercala con las entrevistas a dichos personajes que desde el presente rememoran episodios anteriores. Y es así, con la ayuda de como ya comenté antes una banda sonora brutal, como conocemos uno de los episodios más oscuros vividos en el mundo del deporte.

    Es increíble lo que hace Margot Robbie frente a la gran pantalla. Más allá de la preparación física y de patinaje recibida para interpretar a la ex patinadora, su gama de gestos, miradas y reacciones (brutal ese discurso final pidiendo una especie de clemencia) son dignas de cualquier premio en el mundo del cine.

    Sebastian Stan en un grandísimo papel hace que a partir de ahora sea Jeff y deje de ser en nuestra memoria el Bucky/Soldado de Invierno de las películas de Marvel. Por no hablar de Allison Janney y Paul Walter Hauser, como LaVona (madre de Tonya) y Shawn (el amigo desequilibrado de Jeff que acaba liándolo todo). Esta es de las pocas películas en las que todos los actores brillan, aunque repito lo de Margot...

    Viendo la película no dejaba de sentirme, gracias a la banda sonora, como si estuviera reviviendo la primera vez que ví "Boogie Nights" e incluso ciertos planos me recuerdan a la clase de Paul Thomas Anderson dirigiéndo ese clásico sobre el actor porno Dirk Diggler. Aquí sin embargo es Craig Gillespie quien se luce tras las cámaras, ofreciendo planos tan brutales como ese en el que Jeff se siente abandonado. Un plano en el que la cámara se va moviendo para mostrarnos al mismo personaje en tres situaciones diferentes, todo rodado de tal manera que no acabas de ver el truco por ningún lado.

    En definitiva que "Yo, Tonya" encantará a todo el público. A los que busquen recordar un suceso histórico, a los que siendo totalmente ajenos a lo que van a ver quieran disfrutar de una película que mantiene el nivel durante sus más de dos horas y a cualquiera que quiera salir de la sala pensando que ha visto una de las mejores películas de los últimos años.

    Y un consejo, no salgan corriendo de la sala, más allá de ver a la verdadera Tonya Harding patinando, las imágenes de los personajes reales en la época en la que todo sucedió son brutales!!!!

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