Crítica de El hilo invisible

(2017)
    Enrique Menéndez
    Por Enrique Menéndez
    10

    Paul Thomas Anderson sorprende con "El hilo invisible". Y no porque sea un trabajo de gran calidad, porque todos lo son, sino porque se adentra en una época más clásica para mostrarnos la "peculiar" relación de amor/necesidad fraguada entre el modisto Reynolds y Alma, una camarera a la que acaba convirtiendo en parte VITAL en su vida. Y remarco VITAL porque es en lo que realmente se acaba convirtiendo el personaje interpretado por Vicky Krieps. Reynolds cobra vida gracias, una vez más, a la brillantez de un Daniel Day-Lewis que de ganar el que sería su cuarto Oscar lo haría de manera totalmente merecida. Lo de este hombre frente a la cámara es digno de estudio. Algo tan cotidiano como afeitarse y vestirse de buena mañana, lo interpreta de una manera que olvidas que es un actor. Tan real como si estuvieras mirándolo por una mirilla. Y ese primer encuentro con Alma, en la cafetería, esa manera de pedir el almuerzo. La manera de hablar, mirar, la complicidad entre ellos es de lo mejor visto en la gran pantalla en años. Escena digna de ser vista en bucle y guardar en nuestra memoria.

    Más allá de la perfección de Daniel Day-Lewis ante la cámara, es imposible no negar todos los elementos que hacen de "El hilo invisible" una obra maestra". Esos planos, la banda sonora de Jonny Greenwood nominada merecidamente a los Oscar, la interpretación de Leslie Manville como Cyril, la hermana de Reynolds...

    Se diría que hay tanto que alabar, que la maestría se ve incluso en detalles que pueden parecer insignificantes para el gran espectador, que va a ser dificil no pensar que estamos ante una de las mejores películas de los últimos años. Disculpen mi discurso pero ¿puede existir algo más grande que ver una escena en la que el protagonista va por una acera en pleno día y sólo vemos un pequeño trozo de la sombra de un coche que pasa por su lado? Viniendo de Paul Thomas Anderson eso está más que estudiado, virtuosismo visual, poco que añadir.

    ¿Y la historia? Pues complicado hablar de ella sin hacer spoiler, teniendo en cuenta que ultimamente apoyo la idea de entrar en un sala desconociendo totalmente de que va la película para la que hemos pagado una entrada.

    Es un retrato a la obsesión/perfección de un artista (en este caso modisto), es la lucha de una mujer para sentirse amada, es un tira y afloja entre los protagonistas principales con un desenlace final enfermizo pero aceptado por los dos... Es muchas cosas y como decía antes mejor paguen la entrada y disfruten de la ignorancia de saber ante que se enfrentan. Que les guste o no,eso es otra historia, pero si no les gusta piensen en último momento que es Paul Thomas Anderson, que es Daniel Day-Lewis y ya se han ganado sobradamente,el derecho de hacer la clase de películas que ellos quieran hacer.

     

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