Crítica de John Wick: Pacto de sangre

(2017)
    Enrique Menéndez
    Por Enrique Menéndez
    9

    Tres años después de la ignorada en la gran pantalla (pero adorada en otros formatos) "John Wick" nos llega la segunda parte de la misma. Repitiendo en la dirección Chad Stahelski, de nuevo Keanu Reeves se mete en la piel de John Wick un antiguo asesino a sueldo que se ve forzado a retomar su trabajo. "John Wick. Pacto de Sangre" es desde su inicio, con una escena que podría perfectamente ser el climax en lo que acción se refiere para cualquier película de nivel blockbuster, un tour de force. Volvemos a disfrutar de personajes que ya aparecieron en la primera, en especial un Ian McShane al que su papel de propietario del Continental (hotel para mafiosos y asesinos a sueldo) le sienta como un guante. Destacar que precisamente es Ian McShane el que roza a un nivel más alto en cada una de sus escenas. Y luego esta por supuesto Keanu. No se me ocurre un actor mejor para este papel. Su seriedad y elegancia casan perfectamente para ser ese asesino a sueldo que no puede abandonar esa profesión por motivos que no vienen a cuento.  Keanu ofrece un repertorio de tiros y golpes todo ello sin perder la elegancia en ningún momento.

    Otra vez lo más destacable del producto, es el mundo de los asesinos a sueldo y mafiosos y las normas por las que se rigen. Y las escenas de acción que vemos son en mi opinión, solo comparables a las de esa joya que es "The Raid 2". El final augura una tercera parte todavía más frenética para disfrute a los aficionados del cine de acción. Y por cierto, al igual que en la primera parte tenemos perro. Pero si me permiten un pequeño spoiler,en esta ocasión no tiene porque tener un triste final como su antecesor.

    En definitiva una obra maestra, que costará igualar o superar. Pero también se decía lo mismo de "The Raid" y miren lo que llegó luego...

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