Crítica de Kickboxer: Venganza

(2016)
    Enrique Menéndez
    Por Enrique Menéndez
    6

    Para los de mi generación, yo soy del 75, el vhs era la mayor diversión que teníamos. Ir al videoclub a buscar películas para ver el  fin de semana con amigos o con la familía era lo mejor de lo mejor. No había tablets, smartphones, Internet y demás historias con las que distraernos y el cine en casa era un acontecimiento. Con eso no quiero decir que hoy no lo sea, pero hay un aire de nostalgia brutal si viviste la época de mayor gloria de los videoclubs. Y eso nos lleva a las películas que se podían alquilar. Y los actores que se llevaban la palma en esas películas. Los que asociabas no a calidad, sino a "lo más", los que sabías que te harían pasar una tarde genial. Y allí estaban entre otras las películas de Jean-Claude Van Damme. Títulos como "Retroceder Nunca, Rendirse Jamás", "Lionheart", "Soldado Universal" eran lo mejor para una tarde de cine. Pero entre todas esas joyas hay una que definitivamente lo hizo famoso, la que fué casi el pistoletazo de salida a una carrera meteórica que bueno con los años ha ido apagándose con pequeños chispazos de luz. Es "Kickboxer" de 1989. Y es en el 2016 (25 años después) cuando dirigida por John Stockwell tenemos este "Kickboxer: Vengeance", una especie de reboot, que directamente ha pasado a video bajo demanda y que no se la espera en el cine de ninguna ciudad. Y se puede entender por muchas cosas.

    Porque los actores de la misma son inexpresivos en su totalidad, incluso Dave Bautista en el papel de Tong Po se excede en la seriedad de su personaje. Almenos el antiguo Tong Po era un desgraciado pero tenía carisma. Porque en el intento de homenajear a la original copiando o aprovechando ideas originales roza el ridículo total. Casi dejo de ver la película cuando Bautista homenajea la famosa escena del Tong Po original dando golpes a una columna (en este caso escultura) hasta destrozarla. En otro momento de la película salen cocos. Y tu salivas recordando a Jean-Claude Van Damme como Kurt Sloan retorciéndose de dolor después de que su entrenador Xian Chow le deje caer cocos (o algo parecido) en el vientre. 

    La escena de amor entre Kurt y la inspectora Liu (interpretados respectivamente por Alain Moussi y Sara Malakul Lane) es nivel "pelis eróticas de telecinco un sábado noche) y la muerte de Erik (el hermano de Kurt) te deja totalmente indiferente porque el actor que lo interpreta (Darren Shalavi) es pésimo y su interpretación, en especial cuando mira a Kurt antes de morir da una risa tremenda.

    A pesar de todo este despróposito y de intentar darle épica en los entrenamientos con una música que a mi me van a perdonar pero no le llega a la suela de los zapatos a "Hearts on Fire" usada en la saga Rocky le doy un cinco en vez de un dos.

    ¿Por qué esos tres puntos extras? Pues porque sale Jean-Claude Van Damme como entrenador de Kurt, en un auto homenaje nada disimulado que se agradece y mucho. Porque seguramente consciente de lo mucho que hizo "Kickboxer" por el, disfruta de su interpretación. Ya no es aquel joven musculoso que sufría cuando le hacían esos estiramientos con cuerdas en la película original, ahora su cuerpo no es el mismo y el uso de dobles en alguna escena así nos lo recuerda. Pero si eres de mi generación es imposible no sufrir un ataque de nostalgia viéndole de nuevo repartiendo (con menos habilidad) galletas.

    Me lo he pensado mejor, le voy a dar un seis. Es que se me olvidaban esos créditos finales, homenaje total al "Kickboxer" original. Porque ese baile no podía faltar, porque es imposible no asociarlo con ese montaje en You Tube con la música de "Una Vaina Loca" y porque gracias a Jean-Claude Van Damme mis tardes de cine de una época que recuerdo con mucho cariño fueron tremendas!!!

     

    para poder comentar