Crítica de El contable

(2016)
    Enrique Menéndez
    Por Enrique Menéndez
    6

    Hace tiempo que Ben Affleck ha abandonado las comedias románticas para labrarse una carrera con papeles supuestamente más profundos. Con "Argo" descubrimos a un Affleck brillante como director y actor, lo cual al final ha sido un problema. Un problema porque igualar el listón de esa película en cualquiera de las dos facetas es complicado y eso es lo que pasa en "El contable".

    Affleck se pone en las manos de Gavin O´Connor para dar vida a un personaje demasiado complejo y con muchas luces y sombras por analizar. El reparto que le acompaña es de los que quita el sentido. Destacando un J.K. Simmons y un sorprendente Jon Bernthal que le ha cogido el gusto a personajes duros y carismáticos a la vez. Lástima de una Anna Kendrick que no consigue dejar de hacer ese tipo de personaje ingenuo que siempre hace. Tampoco es culpa suya, porque el guión no le da muchas oportunidades.

    Todo lo contrario que un Affleck lleno de oportunidades, que no convence como autista, no convence como frío ejecutor y tristemente es su personaje de niño el que se lleva la palma interpretativa de la película.

    Una película que además peca en su empeño de querer sorprender al espectador con historias y "sorpresas" que no funcionan por lo forzadas e innecesarias que son. Una lástima esa obsesión de querer dejar al público con la boca abierta, consiguiendo en alguna escena que la boca se quede abierta pero para reirse de lo surrelista de lo que nos ofrecen.

    En definitiva una película que podría haber sido mucho más redonda si no hubiera intentado ser más de lo que necesitaba ser

     

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