Crítica de Vampiros de John Carpenter

(1998)
    Enrique Menéndez
    Por Enrique Menéndez
    9

    John Carpenter es uno de esos directores que pasarán a la historia del cine sin ningún tipo de duda. Añadiendo el hecho de que el mismo se ha guisado la banda sonora de varias de sus películas tenemos ante nosotros a un señor que nos ha traído algunos de esos títulos que hoy en día son puro icono del cine de los 80. Imposible no conocer de esa década películas como "La niebla", "Escape de Nueva York", "La Cosa", "Golpe en la pequeña China" y demás joyas. Y antes de esa década imposible no conocer "Halloween". Pero hoy buscando en casa he encontrado un dvd de uno de sus films más gamberros, "Vampiros" de 1998, es puro cine B. Con un presupuesto ridículo (como muchas de sus películas). Uno podría pensar que se encuentra ante un producto de la productora "The Asylum" pero hay detalles que nos hacen quitarnos esa idea rapidamente de la cabeza. Lo primero es una cuidada estética, como muy del Oeste. Lo segundo que la película no se toma para nada en serio, Carpenter no busca un Oscar, ni puñetera falta que le hace. Y lo tercero es el casting. Tenemos a un Daniel Baldwin (el actor malo de la saga Baldwin, aunque el fondo todos lo son...) como Anthony Montoya en plan compañero de aventuras de Jack Crow. Tenemos a Tim Guinee como el sacerdote Adam que les ayuda en su cruzada contra un grupo de vampiros encabezado por su líder. Su líder parece sacado de un videoclip de "Him" con su look entre gótico y rockero. Interpretado por Thomas Ian Griffith el personaje de Valek da risa, pero es parte del encanto de la película. Sheryl Lee como la buenorra que es vampirizada por Valek y de la que esta profundamente enamorado Montoya. Y llegamos al plato fuerte. Tenemos a James Woods como Jack Crow. James Woods!!!! en su papel más desmadrado. Todo son gestos, tacos, sus "dedicatorias" al sacerdote Adam son de lo mejor. Frases tipo "se le está poniendo dura padre" son tremendas. Uno no consigue dejar de reir ante lo pasado de roscas del personaje al que de vida Woods. Sádico como pocos en su misión de matar vámpiros consigue que Blade a su lado parezca un boy scout.

    En fin señores/señoras viva el cine serie B. Viva Carpenter y ojalá un día recupere ese espíritu gamberro que tan buenos ratos nos ha hecho pasar.

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