Crítica de Wayne's World ¡¡Qué desparrame!!

(1992)
    Enrique Menéndez
    Por Enrique Menéndez
    9

    Muchos años antes de que Mike Myers fuera todo un icono cinematográfico gracias a la trilogía Austin Powers (como el agente Austin Powers y en especial el Dr. Maligno) descubrimos su faceta cómica/gamberra en esa joya que es Wayne's world ¡Qué desparrame!.

     

    Estrenada en 1992, con flojos resultados en la taquilla española, se trata de una película innovadora en su formato. Con una impresionante banda sonora en la que podemos encontrar por ejemplo el Bohemian Rapsody de Queen, disfrutamos con un personaje principal, Wayne Campbell que en ciertos momentos le habla al espectador, contándonos las peripecias que vive junto con su compañero de programa Garth Algar. Los dos son tentados por Benjamin, un ejecutivo de TV, interpretado por un brillante Rob Lowe (en su faceta más cómica) para llevar su programa de TV casero al gran público. A todo esto súmenle la historia de amor de Wayne con una cantante de rock de nombre Cassandra (interpretada por Tia Carrere) y la inclusión de situaciones surrealistas y cameos de altísimo nivel.

     

    Es en ese apartado, el de los cameos donde la película alcanza cotas hilarantes. Además de la presencia de Alice Cooper haciendo de él mismo y de Chris Farley como segurata, destaca por encima de todo un Robert Patrick que repite en su papel de T-1000 en una secuencia que a día de hoy ya es un clásico del cine de los 90.

     

    Es fácil entender que Mike Myers viendo los buenos resultados de los cameos mantuviera esa constante en toda la saga Austin Powers, en especial en esa última tercera parte. Uno piensa que Myers inauguro la moda de los cameos y que de manera muy inteligente Santiago Segura ha aprovechado la idea para la saga Torrente: El brazo tonto de la ley.

     

    Wayne's world ¡Qué desparrame! es destacable por todo eso y además por la manera que tiene de reírse de la publicidad en las películas. Brillante la conversación con Benjamin y la constante aparición de marcas por todos conocidas de una manera poco casual.

     

    Han pasado 24 años desde su estreno, pero en su momento en Estados Unidos fue todo un hito. Sus personajes triunfaban en el Saturday Night Live y otra muestra de su popularidad fue la actuación conjunta, conexión vía satélite, de Garth Algar con U2.

     

    Descubran esta película y si como yo ya lo hicieron en ese lejano 92, desempolven su vieja copia en dvd y vuelvan a sentirse genial con ese espíritu gamberro.

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