Crítica de Ciao pirla!

(2013)
    Enrique Menéndez
    Por Enrique Menéndez
    8

    Ciao pirla! es un documental de aproximadamente 80 minutos protagonizado principalmente por Oscar D'Aniello. En el mismo narra el viaje que realiza en bicicleta desde Barcelona hasta el lago de Como en Italia donde depositará parte de las cenizas de su padre muerto anteriormente.  Se mezcla la narración del viaje con momentos relacionados con la creación del disco “De Ti Sin Mí – De  Mí sin Ti” de Delafé y las Flores Azules. En esos momentos disfrutaremos de la presencia de Paco Loco, Dani Acedo y Helena Miquel

     

    En el viaje conocemos parte de la familia de Oscar D'Aniello y gente como Jerome, Amaro, su amigo Gálvez y amigos del fallecido Xavi Tondo (con los que comparte una etapa de su viaje como homenaje a ese ciclista). Alguna pequeña charla con ciclistas del nivel de Purito y Valverde se incluyen en dicho documental.

     

    Esta podría ser una descripción rápida y sencilla de Ciao pirla! pero no le haría justicia. Porque este documental no es simplemente un viaje en bicicleta. Ni siquiera se puede considerar puramente un “homenaje” al padre de Oscar. Es mucho más que eso. Es cerrar círculos, es quedarse con la sensación de haber hecho lo correcto. Es como en un momento dice Oscar “no dejar nada para más adelante” y no olvidar que “quien tiene un sueño tiene un tesoro”. En ningún momento Oscar busca la lágrima del espectador. A pesar de un uso brutal de la música y de unas imágenes preciosas del recorrido, no se busca tocar la fibra. Y habría sido muy fácil. Recrearse con cataratas de fotos de su padre, de la infancia de los dos y sin embargo no es eso lo que sucede. Las fotos que se muestran pertenecen a momentos juntos pero nunca se habla de ello con nostalgia, con sensación de “ese tiempo pasado que no volverá”.

     

    Vemos incluso algún video donde aparece su padre gravemente enfermo en el hospital. Pero es un  video alegre.  Imposible no sonreír con la presencia de “papallupas” y su versión de  “Parole Parole”. Imposible no sonreír al conocer el ápodo de Oscar en sus años mozos.  

     

    Es curioso también en los segmentos que hablan del disco el pensar que en ese momento nadie sospechaba lo que iba a pasar en el 2015. Como se rompería el grupo y sorprende la tranquilidad con la que Helena habla de una boda atípica. Envidiable, realmente la madurez se ve en como asumir que las cosas cambian y que eso no debe afectar más de lo estrictamente necesario.

     

    Ciao pirla! está hecho con mucho respeto hacía la figura de alguien que como muy bien dice Oscar no era perfecto. Pero es que nadie lo es. Oscar habla de pérdidas y aquí a nivel personal añadir que seguramente quien haya sufrido una pérdida familiar de ese nivel entenderá perfectamente a que se refiere.  E insisto en que no busca la lágrima fácil. Un ejemplo es su sinceridad cuando reconoce en el último trayecto que ha estado más pendiente de no caerse de bruces que en pensar en su difunto padre. Ya habrá tiempo para eso, el tiempo llega luego. Aunque como bien nos dice, siempre queda algo dentro de la persona que se va. 

     

    Gracias Oscar por dejarnos conocer algo más de la persona que hay detrás del artista. No se trata de querer ser un ejemplo para nadie, se trata de abrirse y eso no lo hace todo el mundo de forma sincera.

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