Crítica de The Human Centipede (First Sequence)

(2009)
    Enrique Menéndez
    Por Enrique Menéndez
    7

    En el 2009 vio la luz la primera parte de una trilogía que ya forma parte de la historia del cine fantástico o de terror. “The Human Centipede (First Sequence)” de Tom Six se mostraba al mundo, probablemente como una de las películas más polémicas de todos los tiempos. Gran parte de la polémica de la misma radica ya no sólo en el argumento e imágenes de la misma, sino en las posibilidades de que algo así llegara a ser real.

     

    La película nos habla de un cirujano loco interpretado por Dieter Laser que se obsesiona con la idea de formar un ciempiés humano tras haber intentado anteriormente otro ciempiés con sus perros. Para ello secuestra a tres personas (tras una primera que al final no resulta compatible). Dos son unas turistas americanas por Europa y el tercero es otro turista, en este caso japonés, el cual será el elegido para ser la cabeza del proyecto de nuestro cirujano.

     

    Dieter Laser ofrece una interpretación exagerada, llena de tics y gestos. La película en su versión original nos permite disfrutar de sus gritos, quejas y amenazas. Por la parte de los miembros del ciempiés humano se lleva la palma el japonés interpretado por Akihiro Kitamura. Kitamura convierte su personaje aguerrido y que quiere rebelarse a la desgracia en la que ha caído, en alguien cómico, con sus gritos y sus bravatas sobre lo fuertes que son los japoneses cuando se sienten atrapados. Entre él y Laser se crea una especie de relación como la que puede tener un dueño con su mascota. El cirujano intenta por todos los medios que el ciempiés se comporte como una mascota. Parece olvidar por momentos que son seres humanos, los cuales no están ni mucho menos por la labor de resignarse a su nueva situación ni complacer a su más que loco dueño.

     

    Curiosamente la película pierde fuelle a partir del momento en el que el ciempiés ya es visible. Toda la tensión que se había generado con el secuestro, explicaciones médicas sobre el proceso de la operación y el sufrimiento ante lo que va a venir se diluye y acaba convirtiendo por momentos The Human Centipede (First Sequence) en un conjunto de situaciones tan surrealistas que el terror desaparece por completo.

     

    En el momento en el que la policía entra en acción, la película se acelera hacía un final inesperado. Es como si de golpe y porrazo a Tom Six se le hubieran acabado las ideas  y lo que había empezado de forma interesante acabe con un clímax que no le hace justicia.

     

    En definitiva, una película que no deja indiferente. Aunque si buscan terror busquen otras películas. Aquí se trata durante una hora y media de pensar todo el rato “Que demonios…”.

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