Crítica de La chica danesa

(2015)
    Enrique Menéndez
    Por Enrique Menéndez
    6

    Lo primero que llama la atención de “La Chica Danesa” es que en el mismo poster ya te resaltan que su director es el que nos trajo Los miserables y El discurso del Rey.

    Tom Hooper continúa con historias de otra época y ese tono lento sin grandes sobresaltos que tan buenos resultados le ha dado hasta ahora. La música de Alexandre Desplat y el uso abusivo de tomas de paisajes ayuda y mucho en mantener esa calma. Calma que en algunos momentos deseas que desaparezca, porque la historia daba para eso, daba para momentos de mayor drama. Y aquí el drama, las discusiones, el no entender la situación por parte de Gerda, el sufrimiento de Einar en su necesidad total de ser realmente Lili, todo eso no acaba de explotar.

     

    En esa calma Eddie Redmayne y Alicia Vikander crean unas interpretaciones como Einar y Gerda bastante convincentes. En especial Vikander, su papel de esposa incapaz de evitar el proceso de transformación de su marido, destaca por encima de todo. Porque Redmayne abusa de gestos y miradas ayudado por una gran caracterización en todos esos momentos en los que es Lili.

     

    A nivel actoral la sensación que queda es que esta es la película que necesitaba Vikander después de Ex Machina para ser considerada una estrella. En las dos horas que dura la película la vemos pasar por diferentes estados anímicos y en todos ellos te la crees. ¿Redmayne? Lo dicho anteriormente, no es nada fácil su interpretación pero da la impresión que lo mejor como él de actor ya lo hemos visto y no hace mucho.

     

    La historia tiene en mi opinión dos problemas. En primer lugar la duración de la película se antoja escasa para poder desarrollar todo de manera eficiente. Se tarda muy  poco en “descubrir” lo que desea Einar y todo pasa muy rápido.

     

    El otro problema es que en varios momentos piensas que este sufrimiento ya lo has visto y tampoco hace mucho. En más de una ocasión te viene a la cabeza  Benedict Cumberbatch y su papel como  Alan Turing en The Imitation Game (Descifrando Enigma). Su sufrimiento y miedos en una época en la que todo lo relacionado con la tendencia sexual de las personas se miraba con lupa.

     

    En resumidas cuentas, es una buena película y así se queda. Le falta algo más de intensidad. Destacar el papel de Vikander, esa música de Desplat y el vestuario de la época, obra de Paco Delgado. Y si van a verla quédense con esa escena en la que Einar realiza una visita a un local de dudosa reputación. A nivel visual es una maravilla.

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